lunes 5 de noviembre de 2007

Conociendo a mi sobrina


Mis relaciones con mi hermana siempre, desde chicos, fueron tensas, sea por celos, por rebeldía, la cuestión que con ella poco era el diálogo que manteníamos, esto hizo que no visitara su casa y por ello casi no conociera a mis sobrinos, con Víctor hace años que nos conocíamos, siempre tuvimos buenas relaciones, pero no pasaba de allí.Víctor, mi cuñado, es un comerciante que viaja todas las semanas a diferentes puntos del país vendiendo, hace un año atrás se separó de mi hermana, llevaban muy malas relaciones hacía varios años, ella se fue del país con un camionero y él se quedó con los dos hijos, Víctor de siete años y Leticia de 18 años.Un día vino a mi casa y me pidió un favor, el cual era de que en las dos noches siguientes pasara por su casa para ver cómo están los chicos, ya que él se iba de viaje por dos días, yo le contesté que viajara tranquilo que yo iba a andar por ahí.A la noche siguiente fui a la casa de Víctor, justo en el momento que él salía con la maleta para el viaje, allí me contó que la abuela (su madre) había venido a retirar al nieto menor y que solo Lety quedaría en la casa por lo tanto me pidió que me quedara, después de despedirlo, Leticia y yo regresamos a su casa, mi sobrina era muy linda, tenía ojos verdes, unos glúteos bien cachetudos, a través de la blusa se podía ver que sus tetas ya estaban en condiciones de ser lamidas, su cabellera era larga le llegaba hasta la cintura.Cuando ingresamos en la casa ya era muy tarde, como las diez de la noche, ella se retiró a su dormitorio y yo me quedé en la sala viendo un poco de televisión, una hora después yo ya quería irme a mi casa, pero antes decidí pasar por el dormitorio de Lety para despedirme, la puerta estaba entreabierta, me asomé si hacer ruido, como para espiar que estaba haciendo mi sobrinita, de pronto vi que estaba completamente desnuda en la cama con un consolador o una especie de pene de goma, vi como ella se lo introducía en la vagina con gran gozo, también podía escuchar que tenía un televisor encendido donde estaban pasando películas pornográficas, mientras tanto mi pene se volvía loco dentro de mi pantalón al ver semejante espectáculo, exigía entrar y participar en la fiesta. Toqué la puerta para ingresar en el dormitorio, ante mi asombro Lety me pidió que entrara, una vez adentro, ella se dio cuenta que mi pantalón a la altura del cierre estaba muy abultado y dijo, tío, veo que tu pija está crecida, seguro que estuviste espiando, mi papá no me deja salir con mis amigos así que me divierto viendo televisión, un minuto después ella abrió sus piernas y me dejó ver toda su vagina, su conchita que ya estaba muy humedecida, al costado de la cama estaba tirada su bombacha, me pidió que se la alcanzara, mientras tanto ella tenía clavada la mirada en la televisión donde estaban pasando la imagen de cómo una mujer chupaba un pene gigantesco, ella giró la cabeza y me preguntó ¿ tío, tú la tienes así de grande?, déjamela ver.Yo ni lerdo ni perezoso saqué mi pene endurecido, ella lo tomó con sus dos manos y con un ojo en el televisor y el otro en mi tronco, se lo introdujo en la boca y empezó a succionarlo desesperadamente con pasión inaudita después de dos minutos largos ella se lo sacó de la boca y me dijo: tu pene es sabroso, solo lo quiero para mí, deseo que me hagas todas las cosas que le hacen a una mujer en una película pornográfica, yo le contesté que teníamos dos noches por delante, acto siguiente le introduje todo mi miembro viril en su boca, allí mi pene terminó por alcanzar todo su tamaño. Lety de rato en rato chupaba con frenesí la punta de mi pija, después nos recostamos en la cama, allí pude hacer realidad mi sueño de chuparle los pezones que estaban duros, después bajé con mi lengua por su cuerpo hasta llegar a su vagina donde introduje mi lengua y jugueteé con su clítoris, ella desbordaba de alegría, cuando sentí que su calentura había llegado al clima máximo, le pedí que me entregara su culo ella me respondió: vi que en las películas las chicas sufren cuando las penetran por el ano, mi culo es virgen, está muy cerrado y es muy estrecho, yo le contesté que eso tenía solución.Fui al baño a buscar algo que me ayudara a dilatar el culo de esta virgen, allí encontré en el botiquín un anestésico local que se utiliza para el dolor de muelas y que viene en gel, con el regresé al dormitorio, mientras tanto Lety veía atentamente como justamente en la televisión se hacía una penetración anal, nos fuimos a la cama allí yo le coloqué el anestésico como crema alrededor del ano y empecé a introducir el consolador que ella tenía. El ano comenzó a dilatarse, para que ella estuviese concentrada en otra cosa, la puse a mirar el televisor mientras estaba agachada y arrodillada en la cama, coloqué un video donde solo había penetraciones anales, para que fuera motivándose, a los diez minutos su culo estaba completamente abierto, inmediatamente le dije, Lety prepárate porque mi pene va a entrar en tu culito, y así mi tronco ingresó por ese ano estrecho y virgen, ella lanzó un quejido suave, podía sentir como su cola dura golpeaba contra mis huevos. Estuvimos cogiendo como una hora, mis dedos no dejaban de acariciar su inflamado clítoris, quien me regaló todos los jugos de cada acabada que tuvo, mi sobrina era toda una guerrera en el arte de coger, y se notaba que lo hacía con frecuencia, su culo daba muestras de ello, yo estaba alucinado follando ese culo tan caliente y hermoso, y entre los gemidos de ambos le llené las tripas con mi caliente lechita.Ella no dudó un segundo y se metió mi pija en su boca limpiándola de todo el semen derramado mientras me decía, tío, eres divino, cuanto tiempo hemos perdido, pero lo vamos a recuperar, verdad tiito?El día ya había amanecido por completo y nos sorprendió desnudos en la cama a los dos, tanto a mí como a Leticia nos esperaba una segunda noche de pasión, lo cual es todo un desafío para los treinta años que yo tengo, y ahora más, con la sorpresa de poder cogerme muy tranquilo a mi hermosa sobrina, pero así la vida es muy linda, siempre te da sorpresas y hay que gozarla.